El champú en seco:
una solución de emergencia multifunción

Escrito por Marion, Esteticista / Cosmetóloga | publicado el

El champú en seco: una solución de emergencia multifunción

Desde hace algunos años, el champú en seco viene revolucionando el mundo del cuidado capilar, permitiendo a hombres y sobre todo a mujeres, ganar un tiempo valioso y distanciar los lavados. ¿Cómo funciona? ¿Para quién? ¿Existen precauciones de uso? Visión detallada de los secretos del champú en seco.

Champú en seco: el mejor aliado de la gente con prisa

¿Será posible lavarse el cabello sin agua?

Estrictamente hablando tendríamos que decir que no. Solo el champú clásico que necesita enjuagar posee las propiedades necesarias para eliminar totalmente las impurezas.

La receta del champú en seco resulta, sin embargo, atractiva: comúnmente compuesta con polvos de almidón, avena, maíz e incluso arroz, tiene el poder de neutralizar el sebo del cabello por algún tiempo. Una vez aplicado, brindará al cabello unas horas extras de limpieza. Lo que a menudo satisface a la gente apurada.

La principal ventaja del champú en seco: lavados menos frecuentes

Cuando se engrasa pronto tu cabello, es difícil resistir a la necesidad de lavarlo. Pero más vas a lavarte el cabello y más frágil lo volverás. Y no olvides que de tanto lavarlo, el cuero cabelludo se reseca. Para contrarrestar ese efecto, las glándulas sebáceas se activan y producen más sebo lo que aumenta el problema del aspecto “graso” del cabello. En consecuencia, multiplicas los lavados y por ende, la secreción de sebo: se activa el círculo vicioso.

La ventaja del champú en seco es que no reseca el cuero cabelludo, limita así la producción de sebo. El cabello se engrasa menos y necesita menos lavados.

Más que un champú, un producto capilar multifacético

Al contrario de lo que podríamos imaginar, el champú en seco no se limita a un producto que nos saca de apuro en caso de cabello sucio.

Un champú en seco sirve también para:

  • Refrescar el cabello entre dos lavados,
  • Estructurar un cabello rebelde o rizado,
  • Dar volumen al cabello demasiado fino,
  • Cubrir las raíces entre dos tintes,
  • Texturizar el cabello para facilitar un peinado (ideal para dar el acabado a un moño).

Un método tan viejo como el mundo
El primer “verdadero”champú en seco remonta a 1971. Pero en realidad, ese proceso ya era todo un éxito varios siglos atrás. Para entonces, se aconsejaba no usar el agua para lavarse, por ser portadora de enfermedades. Para cubrir los olores propios de la falta de higiene y desengrasar las raíces, se usaba a menudo polvo de arcilla perfumada.

¿Cuál champú en seco escoger?

¿Spray o polvo suelto?

La forma más común de champú en seco y de uso más sencillo es el spray. El polvo se encuentra dentro del vaporizador y solo basta con pulverizarlo en el cuero cabelludo.

Como alternativa al atomizador, algunas marcas también proponen el champú en seco en polvo suelto. Su ventaja radica en la forma de uso, ecológica y garantizada sin alcohol, por lo tanto menos agresiva para el cuero cabelludo. Pero las características volátiles del polvo suelto lo vuelven más difícil de aplicar. Por otra parte, deja más residuos blancos y demanda cierta destreza en la aplicación.

Un champú en seco para cada tipo de cabello

Al igual que el champú clásico, el champú en seco existe en varias versiones que se adaptan a la naturaleza de cada tipo de cabello. Cabello fino, teñido, con mechas, castaño, rubio... Una fórmula para cada uno en particular. A continuación te daremos algunos ejemplos:

  • Cabello fino: a menudo quebradizo, necesita una solución que respete el cuero cabelludo. Cuidados enriquecidos con polvo de arroz y leche de avena permiten absorber suavemente el exceso de sebo.
  • Cabello teñido o con mechas: necesita ser nutrido y protegido. Se recomienda un champú en seco para cabello teñido. Por lo general, su fórmula viene enriquecida en aceite de argán y arándano rojo, ingredientes indicados para preservar el brillo del color.
  • Cabello castaño: se aconseja evitar los polvos blancos cuyos residuos son más visibles en un cabello oscuro. Se recomienda un champú en seco para cabello castaño a la henna para evitar esa molestia.
  • Cabello rubio: para aclarar su color, los champús en seco enriquecidos con manzanilla son particularmente aconsejados.
  • Cabello graso: necesita ser purificado con acción seboreguladora. Los sprays con extracto de ortiga son muy eficaces para luchar contra el exceso de sebo.

Utilización del champú en seco: respetar unas cuantas reglas de oro

Seguir el procedimiento correcto para una eficacia óptima

Darle a tu cabello un aspecto limpio en algunos minutos requiere ciertos consejos previos. Pues si te limitas en espolvorear un champú en seco de manera aleatoria, corres el riesgo de conseguir el efecto contrario al deseado.

¿Pasos para utilizar el champú en seco?

  • Sacudir el vaporizador para homogeneizar los polvos que el champú en seco contiene,
  • Coloca el pulsador del spray a unos 5 centímetros de las raíces,
  • Pulveriza suavemente y, con los dedos de la mano libre, levanta las mechas para esparcir mejor el producto,
  • Deja actuar durante unos dos minutos,
  • Masajea el cuero cabelludo,
  • De ser necesario, elimina el exceso de producto con el cepillo.

Esa astucia solo debe mantenerse como alternativa ocasional: el peligro del champú en seco

El champú en seco no tiene la propiedad limpiadora del producto de aseo que usamos en la ducha. De hecho solo neutraliza el sebo, pero no por ello libra el cabello de las impurezas. Usado en forma demasiado frecuente, puede causar picor y empañar el cabello.

Se recomienda enjuagar

No se trata de enjuagar el producto inmediatamente después de aplicar, claro está.

Sin embargo, aún los mejores champús en seco dejan una película en el cuero cabelludo que, si la dejamos demasiado tiempo, puede sofocar e irritar el cuero cabelludo. Enjuagar el cuero cabelludo antes de acostarse reduce ese riesgo.

Nuestra selección de champús secos

El champú en seco sigue siendo la solución ideal para sacar de apuro cuando falta tiempo para lavarse el cabello. Presenta otras facetas de las que puedes sacar provecho, como su capacidad a dar volumen o moldear y texturizar tu cabello. Utilizado en forma ocasional y aplicado con cuidado, se puede revelar indispensable y pasar inadvertido.

Champú en seco: los tres puntos claves para recordar

  • Un champú en seco debe permanecer una solución de emergencia. Absorbe el sebo sin eliminarlo por completo.
  • Utilizado demasiado a menudo, el champú en seco puede irritar el cuero cabelludo.
  • Se aconseja enjuagar el cabello en la noche, después del uso.
Más sobre el autor
Marion
Marion
Esteticista / Cosmetóloga
Nuestra Esteticista Marion está graduada en Estética/Cosmética, especializada en el cuidado dermo-cosmético y en maquillaje. A través de "Tu rincón de bienestar y belleza", Marion te ayudará a cuidar de tu rostro y cuerpo dándote consejos de belleza.
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