¿Cómo usar un aspirador nasal?

Escrito por Paul Musset, Farmacéutico | publicado el | actualizado el 10/03/2021

¿Cómo usar un aspirador nasal?

Al igual que los adultos, los bebés pueden tener la nariz congestionada. ¿Un remedio eficaz? Usar un aspirador nasal. Muy práctico, este aparato permite cuidar de tu hijo a diario. Descubre todo lo que necesitas saber sobre este aparato muy útil, desde las instrucciones de uso hasta los diferentes modelos existentes.

Aspirador nasal: ¿Cuál es su utilidad?

Los bebés no saben sonarse la nariz. Es necesario entonces ayudarles para que estén lo más cómodos posibles y que respiren sin dificultad.

Aliviar al bebé

El bebé solo respira por la nariz. Es de vital importancia, por tanto, que esta quede libre para que fluya el aire, sobre todo cuando el bebé se enferma. Su nariz está revestida por una mucosa, como las demás cavidades. Esta mucosa puede apresar microbios y bacterias, causantes de diversas infecciones, que pueden impedir que el niño respire bien. Usando el aspirador nasal, la mucosa va a quedar despejada, permitiendo que el recién nacido inspire y expire con más facilidad.

Diferentes tipos de aspiradores nasales

Puedes encontrar aspirador nasal  de diversas clases. Existen dos modelos manuales: la pera de goma y el aspirador nasal manual. Pero existen también aspiradores nasales eléctricos o electrónicos. La elección te pertenece de acuerdo a tu preferencia, pero cualquier que sea el modelo que selecciones, permitirá eliminar las secreciones nasales de tu bebé, para que respire libremente.

Usar de preferencia cuando tu bebé está enfermo

Si tu bebé no está enfermo, algodones y solución salina bastan para destapar su nariz. El aspirador nasal se hace necesario cuando debes evacuar abundante mucosidad. Varios síntomas te permiten averiguar si tu bebé está enfermo, como el sueño alterado, la pérdida de apetito o el rechazo del chupete, que no lo deja respirar por la boca.

¿Cómo usar un aspirador nasal en forma correcta?

La pera de goma

Si eliges la pera, empieza poniendo solución salina en la nariz del bebé acostado boca arriba con la cabeza inclinada de costado. Exprime luego el aire de la pera presionándola, inserta despacio la punta en la nariz y suelta la bombilla para que aspire todas las mucosidades. Vacía el moco en el lavabo, enjuaga la pera y procede igual con el otro orificio nasal. Este utensilio se usa cuando la nariz de tu bebé está poco congestionada.

El aspirador nasal manual

Se compone de una punta nasal, de un depósito, una boquilla tubular, un tubo y una boquilla bucal. Funciona por aspiración y se activa gracias al soplo. Para usarlo, inserta la punta nasal en la nariz de tu bebé y la boquilla bucal en tu boca, luego empieza a aspirar. Recomendamos aspirar suavemente por un tiempo prolongado en lugar de hacerlo fuertemente por un tiempo corto. Será menos desagradable para el niño. Repite la operación con la otra fosa nasal. Una tapa filtro permite que las secreciones queden en el depósito y no deja que suban hasta la boca de la persona que aspira.

El aspirador nasal eléctrico

Este modelo actúa en tan solo 5 a 10 segundos. Se ve como un termómetro electrónico y funciona con pilas. Ubica primero la boquilla – que puede ser desechable o esterilizable y reusable – en la nariz del bebé y presiona el botón para activar la bomba. El aparato se detiene solo cuando se acaba la limpieza. Puedes proceder entonces de la misma forma con el otro orificio nasal.

Que elijas un aspirador nasal manual o eléctrico, no hundas profundamente la boquilla en la nariz de tu hijo, para no irritar sus mucosas. Recuerda limpiar bien tu aspirador nasal después de uso, para eliminar microbios y bacterias que podrían desarrollarse.

La solución salina, elemento esencial
Independientemente del dispositivo que emplees para sonar la nariz de tu hijo, será necesario usar solución salina para humedecer su nariz y facilitar la eliminación de las secreciones. Se despegarán mejor. Si usas monodosis, vela en que la punta no quede áspera después de abrir a fin de no herir la nariz de tu bebé cuando la insertes.

¿Cuándo usar un aspirador nasal?

El uso de aspirador nasal debe adecuarse a la edad y a los momentos del día, para que el soplido  de nariz sea más eficiente y lo menos desagradable posible para tu bebé.

Bebé de menos de 6 meses: máximo 2 veces por día.

Antes de esta edad no excedas 2 lavados por día para no irritar su frágil nariz. Procede solo si le moquea la nariz.

Bebé de más de 6 meses

Si tu bebé tiene más de 6 meses, puedes limpiarle la nariz hasta 3 veces al día, aún cuando no moquee.

De preferencia antes de las comidas

Es importante saber elegir el momento adecuado para limpiar la nariz de tu bebé. Conviene mejor atenderla antes de comer y no después, ya que podría causar regurgitaciones y por tanto vómitos. Privilegia también el lavado de la nariz después del baño, así la humedad permitirá fluidificar las secreciones nasales permitiendo que se despeguen más fácilmente. Se eliminarán en forma más suave.

Otra manera de limpiar la nariz del bebé

Se recomienda el aspirador nasal en caso de tener que eliminar secreciones abundantes. A diario, puedes simplemente usar solución salina:

  • Acuesta a tu bebé boca arriba con la cabeza ladeada;
  • Inserta delicadamente la boquilla del monodosis de solución salina en el orificio nasal que queda arriba (dependiendo del lado en que giraste su cabeza);
  • Presiona suavemente el monodosis para vaciar todo el líquido en la fosa nasal;
  • Cierra la boca de tu bebé para que el líquido salga por el orificio nasal inferior;
  • Deja que tu niño trague;
  • Limpia su nariz con un pañuelo desechable;
  • Deja pasar algunos minutos, luego gira su cabeza del otro lado y repite la operación con el otro orificio nasal.

Opción del algodón
Cuando tu bebé no está resfriado, una pequeña limpieza con una mecha de algodón levemente humedecida con solución salina le brindará más comodidad a diario. Se puede llevar a cabo esta operación después del baño.

El lavado de la nariz ocupa un rol destacado entre los cuidados básicos para la atención de tu bebé. Procura dotarte con un aspirador nasal que te hará la vida más fácil y permitirá que tu bebé respire mejor.

Tres puntos claves para recordar sobre el aspirador nasal:

  • Usar siempre solución salina: es muy útil pues facilita la eliminación de secreciones nasales;
  • Adaptar a la edad de tu bebé: el número de lavados diarios cambiará de acuerdo a su edad;
  • Existen varios modelos de aspiradores nasales: podrás elegir entre aparatos manuales o electrónicos, según tu preferencia.
Más sobre el autor
Paul Musset
Paul Musset
Farmacéutico
Licenciado de un doctorado en Farmacia en la Universidad de Reims (Universidad en Francia), Paul Musset es un gran apasionado de la medicina natural y la nutrición deportiva. Te acompañará en "Tu rincón de bienestar y belleza" dándote sus consejos de salud y bienestar.
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