La psoriasis:
cuidados naturales para una mejor calidad de vida

Escrito por Paul Musset, Farmacéutico | publicado el

La psoriasis: cuidados naturales para una mejor calidad de vida

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel que, en la mayoría de los casos, es benigna. Sin embargo, a veces es difícil convivir con ella cuando uno se expone a la mirada de otras personas. No obstante, los tratamientos naturales pueden proporcionar ayuda real y aliviar los síntomas.

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica no contagiosa que afecta a entre un 2 y un 4 % de la población occidental. Su origen no se conoce con exactitud, pero ciertamente tiene un componente genético, ya que el 40% de las personas con dicha enfermedad presentan antecedentes familiares. Una persona con un pariente afectado por esta enfermedad tiene un riesgo comprendido entre el 5 y el 10% de padecerla. A menudo suele declararse alrededor de los 20 ó 30 años de edad, pero también puede aparecer en niños.

La psoriasis afecta a la piel y se manifiesta por una renovación demasiado rápida de las células de la epidermis (de 3 a 6 días en lugar de un mes), en ciertas zonas: cuero cabelludo, palmas de las manos, plantas de los pies, pliegues cutáneos y en casos excepcionales, en los niños, en la zona del rostro. Las células muertas se acumulan y forman, en la mayoría de los casos, placas gruesas y blanquecinas, que se desprenden en escamas dejando un rastro rojizo. La enfermedad progresa en brotes de unas pocas semanas o meses, seguidos de remisiones que pueden durar hasta varios años.

Los diferentes tipos de psoriasis

  • La psoriasis en placas: es la forma más corriente y representa un 80 % de los casos. Las placas pueden alcanzar más de diez centímetros de diámetro.
  • Psoriasis en gotas: en este caso, las placas son pequeñas, menos de un centímetro de diámetro, y se expanden sobre el torso, los brazos y los muslos. Esta forma afecta principalmente a los niños y generalmente se desencadena en las semanas siguientes a una afección de ORL. Esta se desarrolla durante un mes y se mantiene durante unas semanas antes de desaparecer. En algunos casos, se vuelve crónica adoptando la forma de placas.
  • Psoriasis pustulosa: afecta esencialmente a las manos y a la planta de los pies. Las placas están cubiertas de pequeñas pústulas blancas.
  • Psoriasis eritrodérmica: esta forma es grave y necesita cuidados hospitalarios de urgencia. En este caso, toda la superficie del cuerpo se ve afectada, y el paciente a menudo tiene fiebre. La piel ya no puede cumplir su función de protección del cuerpo (barrera contra las infecciones, regulación térmica...), existe el riesgo de deshidratación, e incluso, en los casos más graves, de insuficiencia cardíaca.
  • Psoriasis invertida: ausencia de placas blancas, que son sustituidas por placas rojas, a menudo dolorosas, ya que están situadas en los pliegues y por tanto, expuestas a los roces.
  • Artritis psoriática o reumatismo psoriático: en el 7 % de los casos, los brotes vienen acompañados de dolores articulares.
  • Psoriasis de la uña: asociada o no a otra forma, puede deformar las uñas o conferirles un color anaranjado.

¿Cuáles son los factores que contribuyen al desarrollo de la psoriasis?

Algunos factores aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad: el sobrepeso, la diabetes, el síndrome metabólico y, por supuesto, los antecedentes familiares. El inicio de las convulsiones no siempre es fácil de explicar, pero puede ser el resultado de una lesión o picadura de insecto, de un consumo excesivo de alcohol o tabaco, de unas quemaduras solares o, por el contrario, de una exposición al frío, o a un período de estrés. El diagnóstico se realiza mediante un examen clínico, y se puede complementar con una biopsia de piel. Existen dos puntuaciones utilizadas para determinar la gravedad de la psoriasis en un paciente. La puntuación PASI (Psoriasis Area and Severity Index), y el DLQI (Dermatology Life Quality Index). En cualquier caso, si las placas afectan a más del 10% de la superficie de la piel, se habla de una forma grave.

Aprender a reconocer los elementos desencadenantes
Los brotes de psoriasis se manifiestan en diferentes situaciones de una persona a otra, dependiendo de la sensibilidad de cada uno. Escucharse a sí mismo y aprender a identificar posibles acciones o eventos desencadenantes (alimentos, medicamentos, fatiga, infecciones, estrés...), para evitarlos en la medida de lo posible, puede contribuir en gran medida a reducir la frecuencia de los brotes.

¿Cómo tratar la psoriasis?

No se sabe curar definitivamente la psoriasis. Sin embargo, hay soluciones que pueden atenuar los síntomas o reducir la frecuencia de las crisis. Los tratamientos médicos incluyen cremas y ungüentos (o incluso champús) con corticosteroides que combaten el estado inflamatorio de la piel. Pero es mejor limitar la duración de su uso, ya que pueden tener efectos secundarios y su eficacia puede disminuir con el tiempo. En casos más severos, hay medicamentos orales disponibles. A veces se pueden utilizar sesiones de fototerapia UV y, en los casos más graves, inyecciones inmunosupresoras.

Cuidados naturales orgánicos para reducir los síntomas

Existen remedios naturales realmente eficaces para ayuda a vivir mejor con la psoriasis. Por ejemplo:

  • Exposiciones cortas a la luz solar (sin olvidarse de protegerse con crema solar);
  • Baños de al menos quince minutos en agua bañada en aceites de tratamiento, cremas hidratantes y emolientes (con sales minerales, de urea y plantas como el aloe vera...);
  • Enriquecimiento de la alimentación con omega-3 (pescado graso o suplementos dietéticos);
  • Pérdida de peso;
  • Abandono del tabaco;
  • Todo lo que pueda reducir el estrés: meditación, relajación, sofrología, hipnoterapia...
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La psoriasis no es una enfermedad vergonzosa. Por supuesto, es doloroso tener que enfrentarse a las miradas inquisidoras de la gente, pero es importante explicarle a los demás lo que le está pasando y evitar la tentación de encerrarse en sí mismo. El seguimiento psicológico puede ayudarle a mantener la confianza en sí mismo durante las recaídas, pero también a aprender a manejar mejor el estrés y el nerviosismo que llevan a la aparición de las placas.

Psoriasis, tres puntos clave a tener en cuenta:

  • En la mayoría de los casos, la psoriasis no es una enfermedad grave o contagiosa. Ella no debe ser causa de ruptura del vínculo social;
  • Muy importante: esta es una excelente razón para dejar de fumar, ya que, según estudios científicos, el efecto del tabaco agrava los síntomas;
  • En un primer momento, es preferible favorecer los tratamientos naturales para evitar los efectos secundarios de los fármacos y una disminución de su eficacia con el tiempo.
Más sobre el autor
Paul Musset
Paul Musset
Farmacéutico
Licenciado de un doctorado en Farmacia en la Universidad de Reims (Universidad en Francia), Paul Musset es un gran apasionado de la medicina natural y la nutrición deportiva. Te acompañará en "Tu rincón de bienestar y belleza" dándote sus consejos de salud y bienestar.
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