¿Cuáles son los gestos correctos para cuidar las pieles sensibles?

Escrito por Marion, Esteticista / Cosmetóloga | publicado el

¿Cuáles son los gestos correctos para cuidar las pieles sensibles?

Rojeces, picazón, tirantez... No cabe duda de que tu piel está buscando forma de llamar tu atención. ¿Por qué ciertas pieles son reactivas? ¿Cómo cuidar su piel sensible? Enfoque en un tipo de piel que requiere un  cuidado prioritario.

¿Cómo reconocer una piel sensible y reactiva?

Una película hidrolipídica deficiente

La piel está compuesta por varias capas:

  • La hipodermis: se trata de la capa más profunda. Asegura la separación de los elementos internos (músculos, órganos, huesos...) con las demás capas cutáneas;
  • La dermis: es la capa intermedia. Está principalmente compuesta de nervios;
  • La epidermis: es la parte visible ubicada en la superficie de la piel. Esta capa está compuesta esencialmente de células, llamadas queratinocitos, que se renuevan en forma permanente.

La piel también consta de una capa protectora en la superficie, llamada película hidrolipídica, a nivel de la epidermis. Se trata de una barrera compuesta de agua y grasa, que no deja pasar las bacterias a través de la piel y limita las agresiones externas. Esta película es la que brinda a la piel su elasticidad.

La película hidrolipídica tiene un alto contenido en lípidos (grasa). Estos garantizan el abastecimiento necesario en agua.

Ahora, en las personas que tienen piel sensible, el contenido en lípidos es bajo, lo que genera un  doble efecto:

  • Falta de hidratación;
  • Pérdida de eficacia de la película hidrolipídica en su rol de escudo.

Los diferentes tipos de piel sensible

Varias categorías de pieles pueden ser identificadas por el término piel sensible. De hecho, una piel frágil puede ser:

  • Sujeta a rojeces: la piel se colorea en ciertas partes, bajo el efecto de un cambio de temperatura o en reacción a ciertos alimentos o bebidas;
  • Reactiva al menor cambio en el medio ambiente: la piel es muy sensible a las variaciones climáticas;
  • Atópica: padece enfermedades como el eccema;
  • Alérgica: reacción frente a un alérgeno específico.

De forma general, la reacción de la piel se traduce por una inflamación de la epidermis.

¿Cuáles son los factores que provocan reacción en la piel?

Aparte de una deficiencia en la película protectora de la epidermis, existen diversos factores que pueden originar una piel sensible o reactiva. Estos pueden ser:

  • Externos: medio ambiente contaminado, viento, lluvia, calor, frío, uso de un cuidado demasiado agresivo;
  • Internos: estrés, tabaco, deshidratación, fototipo claro, enfermedades de la piel (ejemplo: cuperosis, rosácea).

¿Cómo cuidar la piel sensible?

Aseo de la piel: ¿Qué producto elegir y cómo proceder?

Independientemente del tipo de piel, el aseo hace parte de las actividades ineludibles de la vida diaria. En caso de piel sensible, conviene elegir el producto adecuado que cumplirá las expectativas de aseo, respetando al mismo tiempo la fragilidad y reactividad de la epidermis.

Para desmaquillarse, el aceite vegetal aparece como una solución ideal, muy suave. El uso de un agua micelar especial piel sensible es una buena opción también para limpiar tu piel frágil.

Limpiar tu piel con los gestos adecuados: consejos
La piel sensible, con toda lógica, requiere mucha suavidad. Para limpiar o desmaquillar tu piel frágil: - Usa un algodón suave y empápalo con tu solución limpiadora especial piel sensible; - Pásalo delicadamente por tu rostro sin presionar; - Luego, enjuaga, pulverizando generosamente agua termal en tu rostro (no frotes para evitar irritaciones).

Proteger la piel adecuadamente gracias a un cuidado especial piel sensible

Una piel tensa suele estar deshidratada y mal protegida. Después del aseo, requiere ser nutrida para mantener su reserva de lípidos e hidratada para garantizar el aporte suficiente en agua. Finalmente, si la piel está en fase reactiva, necesita ser calmada para que se reduzcan las rojeces.

Existen muchos cuidados especializados para reparar y proteger las pieles sensibles, pues, como lo vimos, se presentan diversos casos. En Cocooncenter, encontrarás entre nuestra gama de cuidados para el rostro, todas las categorías que respondan a tu necesidad (crema antirojeces, nutritiva, hidratante). En todo caso, elegir un producto que se adapte a la piel sensible es lo más importante (información indicada en el frasco o tubo).

6 trucos para limitar reacciones de la piel

Hacer una prueba con los productos
Es difícil saber cómo una piel delicada va a reaccionar al usar un nuevo producto. Antes de cubrir tu piel con un producto que usas por primera vez, realiza una prueba en una zona pequeña no visible (la piel del pliegue del codo es tan fina como la del rostro) y ve cómo reacciona al cabo de algunas horas.

Hidratarse adecuadamente
La hidratación pasa en primer lugar por un consumo suficiente en agua. Se recomienda un promedio de 1,5 litro por día.

Limitar los cambios de cuidados
A las pieles sensibles, no les suelen gustar los cambios. Cuando encuentres el cuidado que más corresponde a tus expectativas, no dudes en usar el frasco hasta acabarlo. Lo que es más, el mismo cuidado puede ser empleado mañana y noche. Evitarás de esta manera alterar tu piel, usando diferentes composiciones al día.

Evitar duchas calientes
¡En invierno, nada es tan reconfortante, sin duda, como tomarse una larga ducha caliente! Pero si es muy agradable para tu mente, no resulta ser así para tu piel. De hecho, el agua caliente puede secar la piel, deteriorando la película hidrolipídica. Así es como una piel frágil, con su barrera protectora debilitada, abre puertas para las rojeces e irritaciones.

Exfoliación suave
Todas las pieles necesitan un poco de ayuda para eliminar las células muertas del rostro. Así, la piel puede respirar más fácilmente y se puede llevar a cabo la renovación celular. La piel sensible no hace excepción. Sin embargo, a fin de evitar las reacciones, conviene usar un exfoliante suave, poco abrasivo.

Limitar la exposición solar
Aunque este consejo sirva para todas las pieles, es aún más valioso para las epidermis sensibles e intolerantes. Los rayos UV secan la piel y aumentan las rojeces. Por otra parte, la exposición solar acelera el fenómeno de envejecimiento. Es un motivo adicional para protegerse adecuadamente con una crema solar, limitando la exposición en las horas más calurosas del día.

Sencilla es la receta para cuidar tu piel sensible, basta combinar una pizca de dulzura con un toque de cuidado protector y ¡consigues un ritual de belleza perfecto!

Tres puntos claves que cabe recordar para cuidar las pieles sensibles:

  • Una piel sensible se caracteriza por una película hidrolipídica debilitada, cuando usualmente debería constituir una barrera contra las agresiones externas. La poca eficacia de esta película protectora favorece las irritaciones cutáneas y las rojeces;
  • Una piel sensible tolera difícilmente las condiciones climáticas agresivas como el viento, el frío, el calor;
  • El cuidado de la piel sensible requiere un aseo suave y la aplicación de una crema nutritiva y hidratante a la vez, especial para las epidermis frágiles.
Más sobre el autor
Marion
Marion
Esteticista / Cosmetóloga
Nuestra Esteticista Marion está graduada en Estética/Cosmética, especializada en el cuidado dermo-cosmético y en maquillaje. A través de "Tu rincón de bienestar y belleza", Marion te ayudará a cuidar de tu rostro y cuerpo dándote consejos de belleza.
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